01/06/17

“Estado actual del derecho ambiental en México: retos y oportunidades”

“Es necesario fortalecer la gobernanza para la sustentabilidad, no desde un punto de vista sectorial, sino como modelo de desarrollo”: Miguel Ángel Cancino Aguilar

El pasado 27 de mayo en el marco de la cuarta entrega del Premio Xochitla al Centro Mexicano de Derecho Ambiental A.C. (CEMDA), se llevó a cabo la mesa redonda Estado actual del derecho ambiental en México: retos y oportunidades” en la cual participaron los sobresalientes especialistas en el tema, el Mtro. Miguel Ángel Cancino Aguilar, Procurador Ambiental y del Ordenamiento Territorial del Distrito Federal y el Lic. Carlos Escoto Carranza, abogado experto en temas de medio ambiente y desarrollo sustentable. El moderador de la mesa fue el Lic. Gustavo Alanís Ortega, director general del CEMDA.

Durante su participación, Cancino subrayó que a pesar que “en los ú́ltimos 30 años ha habido un avance muy importante en la gobernanza y el marco jurídico, desafortunadamente esta evolución no se ha visto reflejada en indicadores que permitan observar una mejoría en el manejo de nuestros recursos naturales o que ayuden a revertir y detener los procesos de deterioro ambiental como el cambio climático, pérdida de biodiversidad o desertificación“.

 

 

Es por eso que urgió en cambiar la forma en que desarrollamos nuestros hábitos de producción que buscan aprovechar y explotar las riquezas naturales. “Es necesario fortalecer la gobernanza para la sustentabilidad, no desde un punto de vista sectorial, sino como modelo de desarrollo”.

 

Cancino destacó que los siete aspectos que considera fundamentales para lograr dicho objetivo son: rescatar la orientación básica de los derechos humanos para poder delimitarlos de forma más concreta; buscar un balance entre interés público y privado manifestado en la función social y ambiental de la sociedad; juridicar los principios fundamentales para la gestión ambiental o de sustentabilidad teniendo criterios más claros para poder tomar decisiones; buscar una verdadera cooperación entre el gobierno federal y estatal; crear instrumentos de política ambiental que delimiten el ordenamiento del territorio y que identifiquen lo que podemos hacer o no para aprovechar dicho territorio; la participación social en sus tres vertientes: en la toma de decisiones, en acceso de la información y a la justicia y por último, la justicia ambiental construyendo sistemas equilibrados.

Por su parte Carlos Escoto, quien cuenta con 15 años de práctica en derecho ambiental, comentó que es importante entender que “el derecho ambiental regula conductas humanas, no al medio ambiente y concretamente, las relacionadas con la apropiación y protección del medio ambiente” por lo que es importante destacar el vínculo entre ciencia y medio ambiente, pues “el derecho ambiental está basado en este ramo que ayudará a construir un puente para elaborar normas eficientes”.

Recalcó que a pesar de que hemos subordinado la ecología a una economía perversa, esta última depende completamente de la ecología para existir.

Escoto dijo que había varios puntos en los cuales coincidía con el Maestro Cancino, como en que “urge una renovación en impacto ambiental pues es fundamental tener mayor certeza jurídica respecto al resultado de los proyectos económicos. Está faltando un análisis sustantivo de los proyectos por parte de la autoridad”.

 

Externó su preocupación sobre el compromiso de parte del gobierno, ya que “actualmente sólo hacen una revisión meramente formal, pero no hay seguimiento para ver cómo desarrolla el proyecto en su impacto ambiental. Hay que darle un segumiento puntual para ver si resulta depredador y si es así, clausurarlo”.

Insistió en que debe notarse el resultado de las autorizaciones que se brindan para poder desarrollar el proyecto y darle seguridad jurídica a todos los involucrados, que no sea sólo un requisito formal para que sea más eficiente por lo que indicó la necesidad de crear algún instrumento de mediación entre el proyecto y la comunidad donde se quiere desarrollarn y que ese vínulo deberá mantenerse independiente entre particulares y comunidad.

Otra de las problemáticas que mencionó fue la correcta valoración de los recursos naturales de lo que señaló que “el valor netamente económico que le da la autoridad a veces es risible y es fundamental. Deben tomarse en cuenta los metros cúbicos, tipo de suelo, entre otros factores para dar a las empresas el costo real en el proceso económico”.

Para finalizar, ambos panelistas concluyeron que en México todavía no tenemos garantizado el derecho al medio ambiente, pero que el país va por buen camino gracias a la reforma en los derechos humanos que abrió nuevas posibilidades para construir sistemas equilibrados que no solo se basen en el derecho penal.