5 lugares para visitar en Puebla

Puebla, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es la capital histórica de México. Es un lugar para pasar tiempo con la pareja, amigos o toda la familia, ya sea para un fin de semana o una semana completa. La mayoría de los visitantes foráneos que desean apreciar el ambiente cálido y colonial de esta ciudad llegan a la central de autobuses de Puebla para iniciar su recorrido turístico. Puebla brinda una oferta hotelera y turística muy completa a sus turistas.

Casa de los Muñecos

Esta hermosa fachada es un ejemplo perfecto de la arquitectura barroca de Puebla. Al visitar Puebla, se puede ver claramente el uso de talavera, ladrillos y azulejos en la fachada de esta estructura, que, junto con los tonos vivos, le dan un toque muy poblano. Este antiguo edificio del siglo XVIII cuenta con 16 enormes figuras de azulejos de talavera en su exterior; es un sitio histórico, y sin duda querrá tomarse una foto frente a él.


Fuerte de Loreto y Guadalupe

El general Ignacio Zaragoza venció a los franceses en la legendaria batalla del 5 de mayo, por lo que este lugar es extremadamente simbólico para Puebla y México en general. En la actualidad, existe un museo dedicado al conflicto, que alberga uniformes, armamento y otros artefactos. Se ha convertido en un destino turístico muy popular en Puebla, con varios espacios abiertos, un lago artificial y entretenimiento para niños. Desde allí podrá disfrutar de una impresionante vista panorámica de toda la ciudad.


Catedral de Puebla

La arquitectura y la fachada renacentista de esta catedral, que data de 1500, la convierten en uno de los edificios eclesiásticos más atractivos de Latinoamérica. Sus torres son las más altas del continente y alberga notables obras de arte, pinturas, esculturas y maderas. Los órganos de la Catedral son su joya mejor guardada, ya que fueron un regalo del entonces rey Carlos V. Puede explorar la Catedral y sacar fotos durante su estancia.


Africam Safari

Si visita Puebla con niños, Africam Safari es una de las atracciones más populares para las familias. Se localiza a pocos kilómetros de la ciudad, y en él encontrará a los animales corriendo libremente en el hábitat en el que han sido acondicionados; es un zoológico con un diseño único, sin jaulas. El Safari se puede recorrer en automóvil o en autobuses locales; además, hay espectáculos y lugares de entretenimiento para toda la familia. 


La Estrella de Puebla

La Estrella de Puebla es un bonito parque lineal con una gran noria en la que se puede admirar la ciudad en todo su esplendor. El objetivo de esta iniciativa es impulsar el turismo y fomentar las actividades familiares. En este encantador centro turístico mexicano, existen varios lugares para cenar, comprar y relajarse.


Gastronomía Poblana

Desde el principio de la historia de México, Puebla ha sido la única vía para ir de la capital del país hacia la costa del Golfo. Los hombres de los grandes emperadores recorrieron estas zonas en busca de conquistas para aumentar su poder político, cultural y económico. Descubrieron los elementos más diversificados en un lugar con una amplia gama de climas y agrupaciones culturales.

La imaginería de la cocina, surgida durante la época colonial, se suma a la vasta gama de platos originarios de esa región, en la que es visible el arte gastronómico de los antiguos pueblos mexicanos.


De este modo, surgió la cocina típica de este lugar, combinada con sus tradiciones y costumbres; además de añadir diferentes artículos de madera y barro, así como la elegante vajilla de Talavera que terminan adornando cualquier platillo típico de la región. La ciudad parece haber sido tocada por los mismos arcángeles, quienes otorgaron sabores y colores únicos a través de su poder y bendición.

Por eso, cuando la fortuna lo transporta al lugar donde colisiona la magia gastronómica de Puebla y se degusta el sabor de sus exquisitos antojitos, tales como chalupas, pellizcadas, esquites, picadas, quesadillas, tamales, tacos, tlacoyos, tostadas, totopos, chilaquiles, enfrijoladas, garnachas, gorditas, memelas, mole de olla, huaxmole,  cemitas, budín de elote con rajas, molotes, flautas, enchiladas, ponteduros, pozole, elotes asados o cocidos, atoles, frituras y hojuelas, todos ellos teniendo como base el maíz, se confirma que efectivamente se trata de un menú envidiable en cualquier parte del mundo. Si se añaden los chiles rellenos, los majestuosos chiles de temporada en nogada, el mole poblano de convento y los famosos camotes poblanos, así como unos churros de azúcar, no se puede dejar de reconocer que en México y en el mundo entero, cuando se habla de comida mexicana es sinónimo de comida poblana.


La comida no es sólo un aspecto único de esta ciudad colonial, que, potenciada y maridada con su arquitectura, aporta a su lista de virtudes bebidas tan emblemáticas como el rompope, el agua de limón sevillano, la acostumbrada pasita para desequilibrar un poco la balanza y la exquisita sidra de manzana.

Todo lo anterior, junto con la diversidad arquitectónica de sus iglesias, edificios y museos, así como la amabilidad de su gente y el telón de fondo de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, hacen de esta ciudad una región digna de ser designada como Patrimonio de la Humanidad.